Las Guacamayas


Parque Ecoturístico “Grutas de Rancho Nuevo”, en Chiapas

jueves, 26 de julio de 2007

DISRAELI E. ÁNGEL CIFUENTES

Parque Ecoturístico “Grutas de Rancho Nuevo”

Las Grutas de Rancho Nuevo es un complejo cavernario ideal para coronar un merecido descanso, propio para romper con la monotonía cotidiana.

Este atractivo natural se localiza a 10 kilómetros de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, sobre la carretera federal 190, con dirección a la ciudad de Comitán de Domínguez.


Las también denominada montañas huecas de San Cristóbal, descubiertas por don Vicente Kramsky en 1947, aparecen de pronto en medio de una gran cantidad de árboles de ciprés y pino, convertida ahora en área natural protegida.

Es una gruta de una sola entrada y agujeros laterales con una longitud de varios kilómetros y una profundidad de hasta 550 metros, aunque al público sólo se le permite disfrutar el tramo iluminado, un poco menos de medio kilómetro.

En el trayecto se aprecia una enorme cantidad de estalactitas y estalagmitas, como resguardando los amplios salones que se abren al paso del viajero.
La lente de la cámara fotográfica no se detiene, porque todo es fotografiable, mirable, increíble.
Cuando uno pasa por la enorme cueva, que a ratos ofrece estrechos llenos de caprichosas figuras de piedra, la impresión es que nos hacemos cada vez más ínfimos, inermes.

La sensación del estado de indefensión proviene de la majestuosidad de la caverna, oscura a pesar del sistema de alumbrado eléctrico ahí instalado.

Los guías, de hecho, conducen a los visitantes con una lámpara de mano, para señalar las caprichosas figuras, prestas para despertar la imaginación de quien las vea.

Por todo el trayecto un pasamanos sirve para delimitar el área donde caminar y evitar caídas innecesarias.

Gracias a los altos árboles del bosque de coníferas la humedad está presente, e inclusive se forman pequeñas pozas y un pequeño arroyo, dándole a las estalagmitas distintos colores y nuevas oportunidades para el desarrollo y supervivencia de diversa fauna.

Mientras se avanza se deja oír la caída de las gotas cargadas de sales minerales, como si afuera de la cueva estuviera lloviendo y nosotros escampáramos en la cueva, cada vez más profunda e imponente.

Apenas se llega a una curva se asoma otra, por un conducto donde seguramente pasaban centenas de metros cúbicos de agua por segundo, de algún extinto río subterráneo.

Las estalactitas en miríadas siguen arriba, pendientes, creciendo cada instante.

Algunas amenazan caer sobre la cholla, pero increíblemente siguen ahí, después de tantos años,

ganado longitud y peso, desafiando la gravedad.


Algunas se juntaron con la estalagmita que crecía en sentido opuesto, hacia arriba, y siglos después se han convertido en enormes columnas que sostienen las paredes superiores de la cueva, para que sigan abiertas a espeleólogos o simples mortales como nosotros.

Son altas y gruesas, están en edad adulta y ya no ganan altitud, pero sí consistencia y grosor.

Mientras fuera de la imponente gruta es posible practicar excursionismo, campismo y alpinismo, dentro se da muy bien la espeleología, fotografía y la investigación.

Sólo un tramo pequeño se encuentra iluminado, unos 350 m de los varios km que tienen. El gobierno federal concede autorización a recorrerlo, porque se cuenta con iluminación y andadores muy bien construidos.

Pero la mayor parte de las grutas siguen sin ser conocidas, salvo por espeleólogos autorizados, bien equipados y con la debida autorización.

Esa parte deberá darse a conocer, por lo menos en fotografía.

No hay en el mundo dos grutas así.


Clima, actividades a realizar

El clima en este lugar es templado sub-húmedo, con lluvias en verano, temporada en la cual se complica un poco la visita a las grutas.

En los meses más cálidos las temperaturas oscilan en los 15.5 ° C, mientras que durante los meses más fríos la temperatura promedio es de los 8° C, llegando incluso a descender hasta los 2 ó 3° C. La temperatura media anual es de de 14 ° C.

Es, pues, agradable la estancia en el lugar, cobijado por una enorme cantidad de árboles muy altos y frondosos.

Luego de visitar las Grutas se antoja tomar bebidas frescas, derivado de la corta pero intensa caminata.

Un equipado restaurante puede ser la solución, máxime si se le antoja comer, pudiendo también acudir a los múltiples puestos de antojitos de la región.

Dispone de módulos de baños, pista de patinaje, caballerizas, estacionamiento, palapa unifamiliar, una resbaladilla gigante y una un poco más pequeña, para los hijos e hijas.

Mientras los señores y quienes así lo prefieran pueden ir a practicar senderismo o montar a cabalo, disfrutando de la vegetación y la fauna del lugar.

RECORRIDO EN LANCHA para llegar a LAS PALMAS (Municipio de Acapetagua) -1_2-